Todos sabemos que un par de tragos sociales siempre serán un placer culpable, pero… ¿es realmente peligroso para nuestra salud ingerir alcohol estando bajo un tratamiento médico? La respuesta la encontrarás en las próximas líneas.

El alcohol y los medicamentos atraviesan por el mismo proceso dentro de nuestro organismo. Al ser ingeridos ingresan al tubo digestivo, pasan por el torrente sanguíneo, se dirigen a los sitio donde deben hacer efecto (el alcohol va principalmente al cerebro) y posteriormente son sintetizados por el hígado.

La recomendación al iniciar un tratamiento con antibióticos es disminuir o incluso eliminar por completo el consumo de alcohol. Aunque el alcohol no genera una interacción directa con los antibióticos, su consumo simultáneo podría originar intoxicación en la sangre.

Categorias: NoticiasSalud

Agregar un comentario

Su dirección de correo no se hará público. Los campos requeridos están marcados *